Diez contenedores de basura han aparecido ardiendo en lo que llevamos de año en las calles de Baza. Aunque en algunos casos aún no se ha determinado la causa, todo apunta en la mayoría de ellos a las brasas mal apagadas que se han depositado en estos recipientes públicos, que han resultado destruidos por completo. El más aparatoso de los sucesos ocurrió a mediados de mes en la misma puerta de la estación de autobuses, un incendio que afectó gravemente a la fachada de este espacio municipal y a algunos de los elementos que había en ella, como un aire acondicionado, cartelería, etc. Afortunadamente no había en ese momento ningún vehículo alrededor y ninguno tuvo que acceder al recinto, lo que hubiera sido imposible al producirse este incendio en la entrada a la estación. Un particular lo grabó con el móvil y eso nos permite apreciar su virulencia.
El resto de los contenedores que han aparecido ardiendo en lo que llevamos de enero se han producido en distintos puntos de la ciudad. Destacan por su reiteración los que estaban situados en la calle San Marcos y los colocados junto a los Caños de la Morería, que suelen verse implicados a menudo en este tipo de imprudencias.
La reiterada aparición de estos incidentes obliga al cuerpo de bomberos a reactivar con frecuencia la campaña de concienciación que ya todos deberían conocer contra los incendios en contenedores, especialmente los que se producen, como parece ser en estos casos, de manera fortuita por imprudencias. Se ha editado de nuevo una octavilla informativa que se ha repartido por algunas dependencias municipales en la que se recuerda que este tipo de incendios “se pueden evitar”. Para ello se insiste en que “antes de depositar brasas o cenizas, asegúrese que están totalmente apagadas”. “Apáguelas bien con agua; deje las cenizas en un cubo de metal con agua al menos un día antes de depositarlas en el contenedor”. Se recuerda que “puede provocar daños en el contenedor, en un coche, en su propia casa o en la de un vecino”. Así mismo, se insiste en que “los contenedores son de todos” y que “la quema de contenedores produce gastos de varios miles de euros cada año”. Por último, el documento gráfico nos alerta de que con este tipo de actos imprudentes “puedes poner en riesgo vidas; apagar un contenedor puede retrasar la llegada de los bomberos a un incidente donde haya en peligro vidas humanas”. Para los que no atiendan estas recomendaciones se les informa que cometer este tipo de acto supone una infracción muy grave, “la ordenanza municipal recoge como infracción muy grave la quema de contenedores, con una sanción que puede ir desde los 1.501 a los 3.000 euros”.

