Con la presencia del alcalde de Baza, Pedro J. Ramos, y de la concejala de Urbanismo y Patrimonio, Mª Carmen López, en la mañana del jueves 18 de junio se ha iniciado la esperada primera fase de la rehabilitación de la Alcazaba bastetana, que tiene un periodo de ejecución de diez meses. Junto a los restos de la muralla musulmana que aún se pueden ver en el monumento, han tenido la primera reunión de trabajo las arquitectas del proyecto, Rosario Carmona e Isabel Bestué (a la que se une también Carmen Cañones), la empresa que lo va a realizar, HTorres CYS 2004 SL, y el Técnico de Seguimiento del Ministerio de Vivienda, Adolfo Ferreiro, a los que se han unido los técnicos municipales de Urbanismo que se encargarán de vigilar y dirigir la ejecución de esta importante y trascendental intervención en el patrimonio local, la arquitecta municipal, Aurora García, y el arquitecto técnico municipal, José Andrés Cañadas. Han puesto en común algunos detalles de trabajo, han coordinado las primeras actuaciones y en los próximos días firmarán digitalmente el acta de inicio de este proyecto, que comienza así con buen ánimo y buena disposición por todas las partes. En los próximos días comenzarán a verse los primeros movimientos, la llegada de las máquinas y el acopio de los materiales en el recinto monumental.
“Estamos contentos de que por fin se ponga en marcha un proyecto por el que hemos luchado y trabajado desde el inicio de la legislatura. Tengo que agradecer en este sentido la labor casi de investigación que ha tenido que realizar la concejalía de Urbanismo y Patrimonio para recuperar un proyecto que nos habían dicho que existía pero que ni encontrábamos ni nadie ponía en funcionamiento. Sea como sea, la reunión de hoy es para nosotros un momento casi histórico para la ciudad pues supone el principio del fin de uno de los abandonos patrimoniales más bochornosos de la historia de la ciudad. Por suerte, estamos cumpliendo lo que prometimos y se está rehabilitando ya este gran espacio que es de todos los bastetanos”, ha indicado el alcalde.
El proyecto que comienza en esta jornada persigue la conservación y mejora de los restos emergentes de la Alcazaba de Baza, la estabilización de laderas y de estructuras contemporáneas del entorno, así como la protección y acondicionamiento del espacio público de este monumento que es el germen de la ciudad. La inversión prevista por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana es de 917.924 euros, y se enmarca en el Programa de Rehabilitación Arquitectónica. La intervención permitirá eliminar riesgos de derrumbes y estructuras inestables, recuperar la continuidad arqueológica y asegurar el uso público del recinto en condiciones óptimas.

